顿别肠濒补谤补肠颈贸苍 de la AMM sobre la Disminuci贸n del Consumo de Sal en la Alimentaci贸n


Adoptada por la 59a Asamblea General de la AMM, Se煤l, Corea, octubre 2008
y revisada por la 70陋聽Asamblea General de la AMM,聽Tiflis, Georgia, octubre 2019

 

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La sal de mesa alimenticia es un compuesto i贸nico constituido de cloruro de sodio, 40% de sodio (Na+) y 60% de cloruro (Cl-). Existen pruebas abrumadoras que demuestran que el consumo excesivo de sal es un factor de riesgo para el desarrollo o empeoramiento de la hipertensi贸n, principal factor de riesgo cardiovascular. La hipertensi贸n tambi茅n puede ser un factor de riesgo independiente para las enfermedades cardiovasculares y todas las causas de mortalidad. El efecto del consumo de sal en la presi贸n sangu铆nea es influenciado por diversos factores demogr谩ficos, como la edad y el origen 茅tnico.

El consumo de sal tambi茅n es un factor de riesgo para el c谩ncer g谩strico [1].

La Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo diario de sal promedio en los adultos (mayor de 16 a帽os) debe ser menos de 2.000 mg (5gr. de sal). Para los ni帽os (2-15 a帽os), el consumo l铆mite para adultos de 2 gr/d铆a se debe ajustar en disminuci贸n, en base a los requerimientos energ茅ticos de los ni帽os relativo a los de los adultos. [2]

La mayor铆a de la poblaci贸n mundial consume demasiada sal -3,95 (3,89-4,01) gr/d铆a, equivalente a un nivel de sal de mesa de 10,06 (9,88-10,21) gr/d铆a. Estos niveles de consumo son mucho m谩s altos que el l铆mite recomendado. [3]

La principal fuente de sal es el consumo de alimentos, 90% en forma de sal [4], ya sea sal a帽adida cuando se cocina o se come, en alimentos procesados como las sopas en tarro, condimentos, comidas comerciales, bicarbonatos, carnes procesadas (jam贸n, tocino, bologna), queso, snacks salados, fideos instant谩neos entre otros. En los pa铆ses de ingresos altos, la sal a帽adida durante el procesamiento de alimentos puede llegar a 75%-80% del total del consumo de sal [5].

El Plan de Acci贸n Mundial para la Prevenci贸n y el Control de las enfermedades no transmisibles (NCDs) 2013-2020 est谩 constituido de 9 objetivos globales, incluida un 30% de reducci贸n relativa en el consumo de sal de la poblaci贸n. La OMS ha creado el paquete t茅cnico S.H.A.K.E. para ayudar a los Estados miembros con el desarrollo, implementaci贸n y monitoreo de las estrategias de reducci贸n de la sal.

La OMS reconoce que aunque la reducci贸n de la sal es recomendada globalmente, existe preocupaci贸n porque los trastornos por carencia de yodo (IDD) pueden volver a surgir, ya que la sal yodada es el principal medio de consumo de yodo a trav茅s de alimentos enriquecidos. Por esto, la OMS, en reconocimiento de la importancia de la reducci贸n de la sal y el enriquecimiento en yodo, insta a la coordinaci贸n de los dos programas [6].

Se pueden lograr importantes beneficios incluso con una peque帽a disminuci贸n de la presi贸n sangu铆nea de la poblaci贸n. Los esfuerzos para disminuir el consumo de sal en la alimentaci贸n de la poblaci贸n son una buena manera de bajar los niveles de hipertensi贸n y enfermedades cardiovasculares. La evidencia demuestra que al mantener el consumo de sal en el nivel de referencia podr铆a evitar aproximadamente 2,5 millones de muertes prematuras cada a帽o en el mundo [7].

Recomendaciones

La AMM y sus miembros constituyentes deben:

  1. Instar a los gobiernos a reconocer que el consumo de sal es un problema grave de salud p煤blica y dar prioridad a la prevenci贸n como un gran enfoque igualitario, rentable destinado a preservar vidas en la poblaci贸n para abordar el alto consumo de sal y la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares asociadas.
  2. Trabajar en cooperaci贸n con las organizaciones de salud nacionales e internacionales, para la educaci贸n de los consumidores desde la ni帽ez sobre los efectos del consumo excesivo de sal para la hipertensi贸n y las enfermedades cardiovasculares y sobre los beneficios de una disminuci贸n del consumo de sal a largo plazo y sobre las fuentes diet茅ticas de sal y c贸mo pueden disminuirse.
  3. Instar a los gobiernos y otros interesados a trabajar juntos para lograr los objetivos establecidos en el Plan de Acci贸n Mundial para la Prevenci贸n y el Control de las NCDs 2013-2020.
  4. Reconocer la importante funci贸n de la industria de procesamiento y servicios alimentarios en la reducci贸n del consumo de sal y apoyar los esfuerzos regulatorios para los objetivos obligatorios en el procesamiento de alimentos, contenido de sal en los alimentos y el etiquetado claro. Los esfuerzos de reformulaci贸n de los alimentos deben estar dirigidos a los productos m谩s consumidos por la poblaci贸n.

Los miembros constituyentes de la AMM deben:

  1. Instar a sus gobiernos a aplicar rigurosamente las leyes que regulan en contenido de sal en los alimentos procesados.
  2. Adoptar un enfoque de m煤ltiples interesados para trabajar por la reducci贸n del consumo excesivo de sal en la poblaci贸n, incluida la promoci贸n activa del conocimiento del m茅dico sobre los efectos del uso excesivo de la sal en los alimentos.
  3. Reconocer que los programas sobre la reducci贸n de sal y la yodaci贸n de la sal tienen que ser compatibles y apoyar las estrategias de reducci贸n de sal que no comprometen el contenido de yodo que aumentan o empeoran los trastornos por carencia de yodo, en especial en los lugares de bajos ingresos.
  4. Contribuir a hacer que el p煤blico tome conciencia de las consecuencias potenciales de los bajos niveles de yodo por un consumo restringido de sal yodada.
  5. Instar a sus miembros a contribuir con la investigaci贸n cient铆fica sobre las estrategias de reducci贸n de sal.
  6. Instar a la iniciaci贸n del etiquetado de alimentos, campa帽as en los medios de comunicaci贸n y pol铆ticas generalizadas, como la reformulaci贸n obligatoria para lograr mayores reducciones en el consumo generalizado de sal, en lugar de intervenciones enfocadas individualmente.

El m茅dico debe:

  1. Informar a los pacientes sobre las principales fuentes de sodio en su alimentaci贸n y c贸mo disminuir el consumo de sal, incluida la disminuci贸n de la cantidad de sal utilizada para cocinar en casa, uso de los substitutos de la sal y abordar cualquier pr谩ctica o creencia local que contribuya a un alto consumo de sal.

Referencias:

  1. World Cancer Research Fund / American Institute for Cancer Research. Food, Nutrition, Physical Activity, and the Prevention of Cancer: a Global Perspective. Washington DC: AICR, 2007
  2. Guideline: Sodium intake for adults and children. Geneva, World Health Organization (WHO), 2012.
  3. Mozaffarian, Dariush, Fahimi, Saman, Singh, Gitanjali M., Micha, Renata, Khatibzadeh, Shahab, Engell, Rebecca E., Lim, Stephen, Danaei, Goodarz, Ezzati, Majid and Powles, John (2014) Global sodium consumption and death from cardiovascular causes. New England Journal of Medicine, 371 7: 624-634. doi:10.1056/NEJMoa1304127
  4. J. He, N.R.C. Campbell, G.A. MacGregor. Reducing salt intake to prevent hypertension and cardiovascular disease. Rev. Panam. Salud Publica, 32 (4) (2012), pp. 293-300
  5. World Health Organization Regional Office for Europe Mapping salt reduction initiatives in the WHO European Region (Web. 10 May 2014.) http://www.euro.who.int/__data/assets/pdf_file/0009/186462/Mapping-salt-reduction-initiatives-in-the-WHO-European-Region.pdf (2013)
  6. Salt reduction and iodine fortification strategies in public health. 2014. http://www.who.int/nutrition/publications/publichealth_saltreduc_iodine_fortification/en/
  7. McLaren L, Sumar N, Barberio AM, Trieu K, Lorenzetti DL, Tarasuk V, Webster J, Campbell NRC.Population-level interventions in government jurisdictions for dietary sodium reduction. Cochrane Database of Systematic Reviews 2016, Issue 9. Art. No.: CD010166.DOI: 10.1002/14651858.CD010166.pub2.
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Hipertensi贸n, Nutrici贸n, Sodio